¿Sabemos qué es el Enoturismo?

Entrevista a José Antonio Vidal publicada por El Correo del Vino 
8nov2016

El enoturismo español se enfrenta al gran reto de posicionarse en los mercados para atraer un turista ávido de sensaciones exclusivas.
El 13 de noviembre es el Día Europeo del Enoturismo, una fecha en la que se promociona de forma simultánea el turismo del vino.
En España este sector inició su actividad a finales de los 90, pero continua siendo insuficientemente conocido, uno de los motivos por los que se creó la Asociación Española de Enoturismo (AEE): servir de revulsivo al sector a través de la promoción y de su profesionalización.

El enoturismo en nuestro país es todavía un sector emergente, pero con el potencial turístico, enológico y gastronómico del que goza, aspira a ganarse su cuota de mercado tanto a nivel nacional como internacional.

A finales de los años 90 en España empezaron a surgir las primeras iniciativas enoturísticas y quince años después esta actividad es insuficientemente conocida. De hecho, los datos apuntan a que menos del 1% de los 227 millones de movimientos turísticos que tuvieron lugar en nuestro país en 2015 fueron a destinos enoturísticos, lo que nos sitúa a la cola de los países líderes en el sector como EEUU, Australia, Nueva Zelanda, Sudáfrica, Francia e Italia, si bien la tendencia es moderadamente al alza. 

En este contexto, hace poco más de un año nacía la Asociación Española de Enoturismo (AEE), un organismo de carácter empresarial, cultural y social formado por establecimientos enoturísticos y afines cuyo objetivo principal es avanzar en el posicionamiento en los mercados como Marca España a través de la promoción de todos los establecimientos que forman parte del sector en nuestro país, dotándoles de las herramientas necesarias para su óptima profesionalización.

La AEE, ya desde su creación, constató que uno de los aspectos que llamaban la atención estaba en el plano conceptual. “El enoturismo aún es poco conocido para muchos e induce al error a otros tantos, que lo confunden con turismo enológico, enogastronómico, ecoturismo o incluso naturismo”, advierte José Antonio Vidal, presidente fundador de este organismo. Tanto es así que la definición ni siquiera está recogida en el Diccionario de la RAE por lo que, para dotar de ‘naturaleza académica’ al término, la AEE presentó una propuesta de definición a la Real Academia Española (RAE) que ya la ha aprobado y la ha sometido a valoración de las academias americanas para su inclusión en la próxima edición del Diccionario de la Lengua Española.

Más allá de que académicamente el enoturismo quede definido como “modalidad de turismo basada en desplazamientos a entornos vinícolas, con el propósito de conocer, disfrutar y compartir experiencias en torno a la Cultura del Vino”, el sector está enfrascado en definir estrategias para superar una de sus  grandes carencias: la comunicación. “Lo que no se comunica no existe –dice Vidal- y no tener en cuenta esta herramienta transversal de gestión ha supuesto, entre otros factores, que el sector apenas sea conocido tras más de quince años de actividad por los propios españoles y que internacionalmente carezcamos de un posicionamiento líder, digno de un país que reúne la triple condición de ser potencia mundial en turismo, producción vinícola y gastronomía, que son los tres sectores clave que integran el macro sector del enoturismo”, afirma.

La AEE remarca que la comunicación es esencial y que es fundamental revertir que solo el 10% de las informaciones sobre el sector vitivinícola reflejen la temática del enoturismo (y siete de cada diez las emiten los propios establecimientos u organismos). De ahí que en su primer año de vida la estrategia haya pivotado fundamentalmente en el desarrollo de dos aspectos relacionados con este asunto, más allá de la consecución suficiente de una masa crítica asociativa que dotase al organismo de carta de naturaleza: la visibilidad online (desarrollo web y redes sociales, así como el posicionamiento como web líder en Google con el keyword ‘enoturismo’), y la notoriedad mediática han ocupado gran parte del trabajo de la asociación durante su primer año de andadura.

Conseguido esto, ahora empieza una nueva etapa en la que toca implementar acciones de promoción y de profesionalización encaminadas a lograr el posicionamiento del sector. El enoturismo se enfrenta, tal y como destaca el presidente de la AEE, a su gran reto, “ganar cuota de mercado tanto nacional como internacional”, algo que beneficiará no solo al sector sino también a España como potencia turística.

“Nuestro país debe encontrar nuevos horizontes -más allá del turismo de costa-, atrayendo a los viajeros de EEUU y a las crecientes clases medias de Asia y América Latina, adaptándose a sus necesidades como turistas ávidos tanto de cultura como de sensaciones exclusivas”, afirma. Turistas que buscan fundamentalmente vivir un turismo activo, sentir experiencias auténticas y degustar vivencias locales. “Ahí el enoturismo es un factor fundamental como experiencia hedonista y holística que se sublima con la gastronomía, el paisaje, la cultura y la historia”, subraya.

En el Día Europeo del Enoturismo, que este año se celebra el domingo 13 de noviembre, los actores implicados en esta actividad deben tener claro que ahora mismo las necesidades básicas pasan por contar con profesionales cualificados y convencidos de que en la intercooperación empresarial reside una parte del éxito. Como dice Vidal: “Es de capital importancia la concienciación del empresario en la estrategia de que su enoturismo sea una unidad de negocio independiente y autónoma, capaz de generar beneficios por sí misma, y que implique y traslade esta cultura a toda su organización, pero también que el sector converja en un Pacto por el Enoturismo que suponga acciones como la transmisión de un mensaje único asociado a la marca destino ‘Enoturismo de España’ para una promoción global”.